Posteado por: d3n1553 | diciembre 4, 2018

The days when I screwed everything

Hace poco más de 6 años, casi 7, me inscribi, si mal no recuerdo a 9 materias, mientras estudiaba mi 5to semestre en la universidad. Siempre he sido una persona que se preocupa de más, piensa demasiado y en general es introspectiva…y he aquí este blog.

Hay algo que me sigue atormentando, algo que pasó hace 6 años, pocos saben realmente que me pasó. Hoy se ha hecho un gran esfuerzo en redes sociales por darle un espacio de reconocimiento a las enfermedades mentales, hace 6 años simplemente fue un tema de absoluta vergüenza y jamás debía de mencionarlo, dolía y causaba mucha pena. Sigue siendo tema de discriminación laboral, muy delicado y estigmatizado.

Hace más de 6 años pase unos 5 días enteros sin dormir. No recuerdo realmente como sucedió todo, tengo recuerdos confusos del orden exacto de como sucedieron los hechos, el caso, es que todo empezó cuando mis papás se fueron de vacaciones en semana santa y yo tuve que quedarme, decidí tomarme la libertad de hacer todo lo que quería a mis anchas: estar en le Internet sin interrupciones, cenar a las 3 am y desayunar a las 6 am. Cuando ellos regresaron, ya había yo alterado completamente mi ciclo de sueño y para rematar se juntó con el final de semestre.

Cabe destacar que siempre, desde niña, he tenido insomnio y siempre me costaba trabajo conciliar el sueño en horas “normales” – vease DSPD. No culpo a mis padres, yo simplemente hice lo que sentí correcto con mi cuerpo. No tenía sueño.

Abril 2012, 9 materias con proyectos finales a entregar, 1 ciclo de sueño completamente destrozado y un PMS a punto de hacer de las suyas: esos estrógenos y progesterona estaban cayendo abruptamente, sin que yo tuviera control sobre ello.

What can we expect from that?

Muy seguido he hecho ejercicio y recuerdo que la primera noche que decidí no dormir, acompañé a mi mamá a caminar la mañana siguiente, platicamos de muchas cosas sensibles pero seguí con mi día normal, nos sentimos bien, desayuné rico. Ayudé a mis papás a limpiar el patio y seguí limpiando mi estudio.

Tras varios días sin dormir bien, no me sentía cansada, si no EUFORICA de la energía que tenía para hacer mis cosas a horas poco comunes. Como nunca, tenía una gran energía a las 7 am. Un tiempo después me empecé a sentir “fuerte” y “honesta”, empecé a decirle a todos con total sinceridad las cosas que siempre había querido decirles, este efecto me duro unos 3 días. Me sentía confiada, muy creativa y capaz de conectar muchas ideas diferentes y sacar nuevas ideas. Me sentía muy bien, física y mentalmente. Sentía que mis ojos estaban cansados, pero jamás tenía sueño realmente. Mi mente estaba activa todo el tiempo ¿para que dormir?

Al cuarto día empecé a cuestionar todo lo que me decía la gente, cada palabra, empecé a pelear con mi gente más cercana. Estaba totalmente irritable, pero aún me sentía dueña de la razón, la honestidad y todo. Yo estaba bien. Tuve largas pláticas con mucha gente.

Hubo un punto culminante de todo esto donde me empecé a sentir hypersensible a los sonidos. Cualquier “click”, “peep”, o ruido estático sentía que era una “señal”, una respuesta de todos con los que me había peleado últimamente. Yo había estudiado circuitos electrónicos y para mi un 0 y un 1 hacen todo el sentido del mundo, en sus diferentes combinaciones. Había pasado varios días leyendo de semiótica, comunicación y psicología del consumidor. No era la primera vez que lo leía, pero era la primera vez que trataba de procesar tanta información en un estado de euforia, completo estrés y colapso hormonal combinados. Me empecé a sentir en una especie de Truman Show, porque en cada momento que dudaba de mi paranoia (pues yo sabía que pensaba un par de cosas absurdas), en ese momento, sucedía algo que la reforzaba.

Desconecté mi computadora. Note que aún cuando la desconecté de toda corriente eléctrica y del Internet, aún escuchaba los ruidos de estática y de la pila en el CPU. Desconecté los discos duros y la tarjeta de video. Desconecté teléfonos y me fui a caminar para “aclarar mi mente”. En mi camino me encontré conocidos, y se me hacia raro que me hablaran y no simplemente siguieran su camino, pues yo no les dirigia la palabra. Yo no quería hablar con nadie. Caminé todo el día a lo largo y ancho de mi ciudad, tratando de buscar un poco de paz y silencio, al mismo tiempo poder cansarme lo suficiente para por fin dormir.

Escuchaba claxonazos, gente que me lanzaba piropos, gente que se reía por ninguna razón, gente que me veía y murmuraba. Todo lo que leía o escuchaba me quería decir algo y cambiar mi forma de pensar o sentir en ese momento. No soportaba esa idea.

El punto critico fue cuando me encontré a una buena amiga cerca de un hospital y creí que me estaban siguiendo. Hizo como que no me vio y siguió en su celular. Seguí mi camino y perdí la cabeza unos minutos después. Destrocé mi celular, tiré mi bolsa y lancé mis zapatos con odio, gritando. Nadie me iba a seguir o manipular de ninguna forma, nadie me iba a sugerir que era bueno o que era malo, yo tenía la inteligencia para descifrar y formar mis propias ideas, no necesitaba la ayuda de nadie, no necesitaba la preocupación de nadie, no necesitaba la hipocresía de nadie. Caminé descalza unas cuantas calles hasta que empecé a lastimar mis pies con el asfalto, así que me senté en una banqueta en una calle tranquila afuera, en una zona residencial.

Estaba tratando de calmarme, hablando conmigo misma, tratando de racionalizar lo que acababa de pasar. Tenía ganas de llorar pero también tenía rabia de que la gente no confiara en mi y yo no tuviera nadie en que confiar. Desclanza. Una escena nada agradable. Pocas veces en mi vida alguien me ha visto enojada, creo que nunca aprendí a lidiar con esas “malas” emociones.

Alguien me vio muy mal, recuerdo que un compañero de la carrera pasó en un auto con alguien más de sus amigos, me preguntó “¿estás bien?” y era una pregunta sumamente confusa – no recuerdo si respondi algo- me identificó y llamó al profesor de una de mis materias en común porque quizás a él le daba pena ayudarme, el profe llegó personalmente unos minutos después y él llamo a una patrulla para que me ayudaran. FUCK IT, tenía miedo.

Ya no tenía control sobre nada.

¿Acaso esas personas me seguían? ¿como es que dieron conmigo ahí? ¿como saben ellos lo que es bueno para mi? ¡ni me conocen! ¡qué horror!

Total que la patrulla me tuvo que llevar a mi casa, descalza y paranoica, para la sorpresa y confusión de mis padres.

No recuerdo exactamente que hice después de eso, es donde se vuelve más confuso: empecé a gritarle a todos, lanzar cosas, acusar a todos, pedirles que comprendieran mi miedo y mi enojo…por qué todo jamás dejaba de sonar, por que había tanto ruido y ¿por qué la persona que amo no viene a ayudarme y explicarme algo?

Mi mamá fue la que se quedó a mi lado todo el tiempo. Hizo un gran esfuerzo, por entender el “código” que estaba usando en ese momento para comunicarme, entender que era lo que me daba miedo para saber como ayudarme. Contactó a muchas personas y nadie realmente tenía una razón que hubiese hecho para que me pusiera así.

Por un momento creyeron que me había drogado. Llegaron a creer que alguien más me había drogado o alguien me había hecho algo malo.

Llegó un punto en que no podía dejar de llorar y mis papás tomaron la decisión de llevarme al hospital, a lo cual, yo me resisti, haciendo las cosas mucho peor.

Me entrevisté con la psiquiatra, enojada le expliqué el estrés de mi fin de semestre y los ruidos que no podía dejar de escuchar, mientras ella apagaba y prendia la radio en su escritorio. Años después mi mamá me dijo que les dijeron que “nunca me recuperaría”, me “iba a quedar asi para siempre” y que recaer en ese estado o tener otra crisis similar iba a ser inminente, que se resignaran a cuidar a una loca. Mi ingreso a urgencias decía “episodio de psicosis” y que me había tratado de suicidar (creo que lo tienen que poner porque no es suficiente que uno llegue llorando y hablando idioteces).

Me sedaron. Por primera vez en 4-5 días dormí por un par de horas, con mis padres a mi lado, en urgencias. Me inyectaron en contra de mi voluntad. La gente moribunda entraba y yo estaba sedada, con un catéter en mi brazo. A veces despertaba y veía a los ancianos en su lecho de muerte, movian las camillas y cerraban cortinas. En mi mundo, solo me habían llevado al “matadero” y realmente nadie se había encargado de ayudarme de ninguna forma genuina, todos tenían “tramado” algo diferente a lo que decían. No podía confiar en nadie. La medicina que me pusieron me causó alergia y me costaba respirar, tenía la garganta inflamada y las vias respiratorias bastante obstruidas. Respirar por la boca me costaba trabajo, hablar mucho más, nadie me entendía lo que decía. Intenté quitarme el catéter y solo incrementaron la medicina. Se me salían las lagrimas de saber que mi papá permitía eso, pero no tenía energía para moverme.

Eventualmente me dieron de alta y me recetaron medicina a tomar, ya “de por vida”. Medicina para la mente.

Dormi en mi casa, tomé la medicina y traté de comprender lo que había pasado. Tomé los pedazos de mi vida y empecé a recordar todas las cosas que tenía que hacer.

El semestre no había terminado.

Me había peleado con todos y el semestre no había terminado, había proyectos que no había entregado y estaba a menos de dos semanas de que se dieran las calificaciones finales…o algo así, ya no se ni con certeza que pasó.

Siempre me he esforzado por ser buena estudiante, así que muchos de mis maestros simplemente reconocieron ese esfuerzo y me dieron un 9 o 10 sin haber entregado el proyecto final, a muchos simplemente se los entregué fuera de tiempo y se sintieron más tranquilos al respecto. A ellos les agradezco infinitamente y siento un gran respeto por su trabajo.

El mismo maestro que me ayudó al hablar a la policia en aquel episodio días atrás, me informó que estaba reprobada en las 2 materias que llevaba con él: diseño web y diseño multimedia, temas que había estudiado desde mis 11 años por cuenta propia.

Mi computadora estaba hecha pedazos por mi misma. Había desconectado las tarjetas de video y mezclado mis discos duros y ya no tenía idea si funcionaban, pues los había golpeado en mi paranoia…pero los pedazos de mis trabajos seguian en un par de usbs y respaldos en mi correo electrónico.

Recuerdo que el profesor dió una prorroga final para todos los que ibamos mal y tuve que ir a verlo y me dijo “es que fuiste muy indisciplinada y nunca llegabas temprano a la clase, además tus compañeros, que sabían mucho menos que tú, me entregaron proyectos con mucho más esfuerzo y dedicación, tu me entregaste puras cosas que hiciste al “ahi se va”, tienes que entender que las cosas no son así, estás reprobada y punto. Yo no se si tu computadora este bien o mal, pero a mi no me entregaste lo que te pedi. Si estabas muy estresada debiste hacer más amistades o salir a relajarte, a tomar una chela o algo así, pero el caso es que a mi no me cumpliste”.

Y yo ahí, con mi justificante médico de suicidio y mis proyectos multimedia en una usb. Faltaba un mes para irme de intercambio y era obvio que si reprobaba, no iba a tener derecho de continuar el proceso.

No sé como es que la persona que me vió histerica y descalza, creyó que reprobandome me iba a enseñar una lección de vida. Sé que ser objetivos es importante y uno tiene que ser firme en ciertas cosas… pero a los 20 años, ¿qué sabe uno acerca del futuro y las cosas que realmente importan? para mi era el fin del mundo, aplastándome una vez más.

No me burlo de sus intenciones, seguramente eran las mejores. Es horrible ver profesionistas incompetentes, arrogantes o que quieran todo fácil. Comprendo que hay que ser disciplinados. Comprendo que hay que ser inflexibles ante el quebrar las leyes y las reglas, comprendo que hay que respetar la autoridad…pero ¿arruinar brevemente la vida de una enferma mental era la forma de demostrar un punto?

Estamos hablando de las materias que eran el pilar de mi vida, y que había pedido exentar con un examen al principio de semestre -el cual pasé-.

Platiqué con un compañero, también muy hábil para el diseño web y me comentó que él no se habia atrevido a hacer ese examen y que había notado un poquito de soberbia en el maestro y por eso evitó ese examen. Una mocosa no puede llegar a cuestionar tus contenidos. No fui “caime” bien. Alzaba la mano para agregar información amplia de las ideas que proponía el profe, que probablemente a nadie le interesaban realmente. Lo corregía en sus oraciones. Horrible de mi parte.

Sí, dejé de ir después de pasar el examen para exentar. Él me había dicho que entonces le ayudara en la clase con los otros compañeros, pero que no dejara de ir. Con 9 materias, mis prácticas profesionales y mis ganas de poner mi propio negocio, me salté su sugerencia de ayudarle en la clase. Oops.

Multimedia no pedi exentarla. Acepté que no sabía Adobe Flash, pero le dije con mi estúpida arrogancia que Flash ya estaba en desuso…pero si el plan curricular lo decía, lo tenía que hacer. Aprendí con gusto a hacer y programar las secciones de mis proyectos e hice un gran esfuerzo en concretar las tareas en medio de todos mis proyectos.

Así que las crisis mentales no fueron compatibles con el final del semestre y mi arrogancia e indisciplina de toda la vida.

Tuve que ir avergonzada con la directora de la carrera a explicarle que sé HTML y CSS de toda la vida y que disculpe, que me volví loca durante una semana. Le enseñe todas mis tareas. Aparentemente alguien ya le había explicado parte del problema, no se cual sea el cuchicheo que se haya compartido acerca de mi caso.

La “alumna a la que se le botó la canica”, quizás, no sé.

Toda esta horrible experiencia, que no se la deseo a nadie, me enseñó bastante, marcó mi vida, me atormenta diario desde hace más de 6 años, aún en mis dias más felices. Odio el dolor que le causé a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos y a mi pareja. A mis maestros. A mi misma.

Aquí, casi 7 años después, siento que mi problema no fue una debilidad mental, si no, simplemente, 5 días enteros de no dormir.

Me gustaría ser maestra, se lo expliqué a aquel maestro, y por ello considero que no hay que medir tan duramente con la misma vara a todos los estudiantes, quizás suene correcto y lógico el método estricto…pero nunca sabes que cosas en sus vidas están experimentando los estudiantes, realmente que desean hacer con su vida o como tus planes de estudio los afectan más allá de impulsarlos a aprovechar las oportunidades que tengan en frente. Se que hay gente que con nada hace un gran esfuerzo, pero hay gente que con todo, libra batallas contra la depresión y otros pequeños monstruos.

Si no hubiera pasado esto quizás no hubiese sido consciente de mi arrogancia y mi indisciplina.

Sin embargo antes de esto, yo no sabía ni había considerado nunca el tema de la ansiedad. No sabía ni podía explicar realmente como se siente la ansiedad o la depresión, o como se siente la paranoia o la esquizofrenia. Siento que ese mes, coincidente con mi cumpleaños, me brindaron una herramienta poderosisima para ser más empatica con la gente y poder ayudarla mejor. Asi que de alguna forma estoy agradecida con este horrible, traumatico episodio de mi vida.

Me da vueltas y resuena en mi mente un par de palabras que dijo aquel buen profe “esto que me entregas no lo entiendo”, le dió dos clicks al proyecto que me desvelé haciendo días atrás -mal, quizás, no sabía como organizarme- y lo cerró. Abrió los proyectos de mis compañeros y me enseñó que el mio era una mierdecilla (jamás dijo nada ofensivo pero su desinterés en ver mi trabajo me traumó un poquito). Me irió mi frágil ego profesional. Esas pequeñas palabras me dan vueltas de vez en cuando. A veces me cuestiono si tengo asperger o algún tipo de trastorno autista, porque aquel juego en flash me parecía simple, divertido y “suficiente para pasar la materia” y a él no, “¿que es eso? no entiendo”.

“No entiendo”.

Yo tampoco entiendo.

Yo tampoco entiendo porque me gusta tanto leer de tantas cosas tan diferentes, porque no soy capaz de llevar una rutina normal o una vida organizada y disciplinada. No entiendo porque las cosas complicadas me parecen divertidas y a otros les parecen aburridas. No entiendo completamente porque me volvi tan antisocial.

I know, life is though. Life was not meant to be easy, it was not meant to be a playground, not even an easy level game. The world was not made to help me with my insecurities. So I am just grateful I get the chance to experience different things, I guess. Now I know I am grateful for being alive.

No era el primer maestro justiciero que me topaba en la vida. No era el primer intento de objetividad de evaluar mi trabajo, y nunca va a ser el último. Recuerdo una maestra que me calificó con 8 un ensayo increíblemente investigado y escrito acerca del perfeccionismo…porque “la pefección no es un tema que afecte a los adolescentes”. Perdón.

Se que necesitamos la discpilina y el respeto, pero en un mundo donde veo un montón de gente deprimida y al borde del suicidio I just beg for more empathy.

Sí, eventualmente en mi trabajo me he topado con diferentes culturas, más inflexibles que nuestro querido México. He tenido la oportunidad de trabajar con alemanes y nórdicos, muy eficientes y admirables, pero peor de suicidas y ansiosos que uno.

Aprendamos todos a canalizar nuestra ira y defectos del ego de formas saludables, please.

Life is not in a .flv
Life is not in a .flv
Life is not in a .flv

Solo tomé mi medicación durante una semana más. No me quedé “deschabetada” como la psiquiatra dijo. Llevo muchos años sin tomar nada para la “mente”, pero estoy orgullosa de la gente que lo admite y que se apega a sus medicinas. Ellos son los verdaderamente fuertes.

Me siento más completa y comprensiva de la vida que nunca, aunque no necesariamente feliz. Me siento sí, muy satisfecha y orgullosa de muchas cosas que he logrado, pero todavía hay muchas pequeñeces a superar. Traducir los 0s y 1s todavía lo hago, escuchar a los pajarillos cantar y preguntarme que dicen, todavía lo hago. Todavía me causa ruido el ruido. A veces los medios de comunicación aciertan en hablarle a mi subconciente, guess what? because there’s really good marketers out there. Aprendí a disfrutar los piropos, aunque las miradas sin piropos me causan más temor. People is crazy.

Lo que me ha ayudado en gran medida es ser sincera conmigo misma, reconocer lo que siento. He pasado igualmente periodos estresantes pero ya no mezclo peras con manzas y definitivamente no dejo que mi mente de insomnio tome decisiones importantes por mi. Dormir flushes my mind. Anxiety still builds up quickly, but I am learning to control it -i think-.

Así que niños, no mezclen el insomnio con 9 materias y baja progesterona.

Au revoir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Posteado por: d3n1553 | noviembre 27, 2018

¿Quién quiero ser en 10 años más?

La expectativa de todo mocoso puberto, es llegar a tus 18 o a tus 20, o a una edad donde tengas cierta libertad, conocimiento y juventud para disfrutar la vida como te plazca, sin que tus padres te cuestionen ¿no? de secundariana yo me la pasaba fantaseando respecto a mi vida en mis 20s, aunque sin muchos detalles, al menos sabía que quedaría graduarme de tal lado, criar ciertas cosas, tener cierto trabajo, casarme, etc.

Vivía obsesionada planeando cosas que pasarían en mis 20s. I’m 27. Estoy en mis últimas oportunidades de sacarle jugo a esos planes alocados:

  • Quiero tirarme de paracaidas, este año.
  • Quiero aprender a tocar un instrumento musical.
  • Quiero hablar y escribir japonés con fluidez.
  • Me gustaría subir el el cerro Tetakawi, el Izta y el pico de Orizaba.
  • Quiero aprender a ser barista.

La parte de casarse y ganar un Oscar quizas no esten tan cerca ¡no se!

¿pero que sigue?

Me acabo de pasar un par de horas leyendo mis tiernos y horribles posts de cuando inicié este blog, a mis escasos 13 años. No he editado las faltas de ortografía ni la falta de coherencia en mis frases porque me gusta sentir todo lo “crudo” de mi inexperiencia en la vida, la inmadurez e impulsividad de mis palabras.

Una ya vieja, pues se preocupa por muchas tonterías.

Pero me gusta ver como han evolucionado las cosas.

Definitivamente no escribo como cuando empecé, las prioridades, aspiraciones, todo es diferente. Las ingenuidad y esperanzas en la vida definitivamente son diferentes. Bitterness. Permanece cierto humor ácido.

No he pensado mucho en mis 30s. A mi yo de 13 años le gustaba pensar que la gente de 30 años debería de retirarse de la vida, porque la mayoría ya no tienen pasión y solo cargan amargura y corrupción en sus almas.

You are not wrong but you are not right, kiddo.

Entonces me puse a pensar, así como ahorita mismo estoy riendome de las babosadas que contaba en este blog, como es que me imagino a mis 37 años.

Mis 17 años fueron puro amor y juventud fresca, torturandome acerca de mi elección de carrera. Mis 27 han sido trabajo fisico y mental y la tortura de elegir entre mi carrera y mi vida amorosa.

A mis 37 ¿qué estaré haciendo?

¿Con que me torturaré?

¿habrá unos mocosos que me torturen?

Imaginemos un poco, fantaseemos, let’s roam free:

  • Quiero perros, muchos perros. Quiero mi pack completo: el husky líder de la manada, mi labrador tonto, mi perro salchicha adorable y mi elegante akita, sin olvidar a mi tierno perro adoptado mezcla del universo, todo amor y barrio puro.
  • Quiero definitivamente, haber fortalecido mi autoestima al nivel máximo. Autoestima de acero. No doubts, decisions for breakfast.
  • Quiero desarrollar un verdadero hábito de lectura.

And that’s it.

Hijos, viajes, casa, departamentos, ropa, doctorados, trabajos, oscares, premios Nobel, no sé, que venga lo que tenga que venir, que no venga nada de eso si no quieren, si no me apetece, me da igual, pero no pasaré mis 30 sin un husky a mi lado.

Wait for me my love.

Meanwhile, let’s enjoy the present.

Au revoir. 

 

 

Posteado por: d3n1553 | noviembre 10, 2018

Expectativas, miedos y preguntas

¿Cuánto tiempo llevo escribiendo este blog? ya van más de 15 años, no estoy ni segura cuantos exactamente, apenas, mientras escribo este párrafo me di cuenta. Algún curioso se puede echar una buena leída de mis pensamientos más idiotas y mal escritos, de los 12 – 27 años que tengo ahorita. Creepy or not, aquí están, los consulto a menudo.

Advertido está, lector: este post puede o no hacer sentido para usted. Lo que escribo es para darle orden a mis ideas a la velocidad que cruzan por mi cabeza, muchos son caprichos, inmadurez y tonterías mezcladas sin propósito alguno más que quejarse. Hago referencia a acontecimientos de mi vida sin dar explicación alguna, así que, advertido está. Vaya a ver memes a otro lado.

27 años.

Uno de los años más raros de mi vida. He tenido un año privilegiado, como ya lo conté en otro post, pero al mismo tiempo me he enfrentado a una gran SOLEDAD. Siendo la persona tan estereotipicamente introspectiva que soy, no ha salido nada bueno de eso.

Vivo ya varios años lejos de donde vive casi toda mi familia y al contrario de lo que piensan mis cercanos no creo que eso sea la causa de mis males, mis “issues” son ya de toda la vida.

Siempre he sido introspectiva, la niña “tranquila, calladita” – de verdad no se si nací con Asperger o autismo y simplemente nunca me diagnosticaron, pero siento que hay algo aquí que no esta “completo”. A estas alturas y con mi extensa inexperiencia en psicología, me he autodiagnosticado con depresión o bipolaridad varias veces.

No, no es “estar triste” – por momentos largos de mi vida pierdo el interés completo por las cosas, dejo de hacer las cosas que “disfrutaba” y puedo pasar días sin salir de mi cama, de mi depa. Ubereats y Rappi facilitan que no tenga que hacer contacto humano, uggh. Acumulo porquerías y demás, montañas de basura, como, desayuno y ceno Doritos because fuck it. La parte delicada es la de “pierdo el interés”. Hoy me caché teniendo una conversación con una gran sonrisa y pensando muy en el fondo (atrás de otro pensamiento de  -sí, me gustaría ayudar a esta persona-) de “realmente no me importa”. Lo peor es que estaba teniendo un muy buen día, estaba en mi outfit de persona normal y en mi mejor acto de mujer completa, pero aún asi estaba pensando “I don’t give a fuck about anything anyone does”

¿Por qué llegué a ese punto? la respuesta es fácil.

Hace poco autoanalicé mi trayectoria. Desde muy pequeña he sido “enamoradiza” y resulta que le dediqué desde mis 12 años mi vida a una relación amorosa, la razón por la que en primera existe este blog, así de simple.

Pasamos por el rush del enamoramiento, los “te amo y te amaré por siempre”, a los dramas de “me da celos”, “es que ya no te amo” a “tu me comprendes mejor que nadie y no te quiero dejar ir” a “ya te conozco mejor y se que no eres perfecto pero aún asi te amo” a “ya tengo mis dudas si esto es sano, pero te amo” a “vivir juntos” y -pelearse- y hacer dramas de casados. 15 años invertidos en eso. Una trayectoria educativa pero llena de expectativas de todas partes. Pasamos de la niñez, la pubertad, la adolescencia a la adultez.

Al tiempo que me fui a vivir con él lo unico que rondaba en mi cabeza era “¿cuándo carajos me vas a dar el anillo?” – y me rondaban imágenes del vestido de novia que quería, del gran banquete, la lista de invitados, el destino de luna de miel.

And at 27 – I can say it is totally bullshit.

Me casé “en secreto”. Nos casamos sin decirle a nadie más que a nuestros padres.

No teniamos ni un centavo. Yo me metí en problemas graves, él acababa de salir de una cirugía mayor y estabamos -peor- que en la banca rota, pues había una deuda grandota que cubrir.

Nos casamos sin un centavo, sin anillo, sin vestido, sin banquete (aunque fuimos a comer a un lugar que nos gusta mucho, pero todo muy intimo y sencillo) – todo fue un acuerdo previo, sabíamos lo que implicaba. Estuvimos muy felices como por 1 hora, con todo y la sencillez del asunto, la impulsividad nos daba ternura, pero como dije, ya sabíamos que estabamos saltando al vacío.

Implicaba drama.

Drama posterior.

Él se fue del país a un muy buen trabajo en europa, mientras yo preparaba la mudanza para seguirlo y continuar nuestras románticas vidas.

¡Oh sorpresa! me llega una linda oferta de trabajo con un salario como el que siempre soñé, además: HOME OFFICE ILIMITADO, con unas casuales y obligatorias visitas a la oficina  de vez en cuando para checar si seguía viva.

¿Pasaba algo malo si lo aceptaba, trabajaba unos meses y postponía mi mudanza con él? nah.

Al principio fue genial. Me liberé de muchas cosas. Sentí que me liberé. Compré un montón de tonterías, fumaba, bebía y comía a mis anchas, nunca había disfrutado de tanta libertad. Ya había vivido sola pero no había vivido sola y con regular income. Trabajaba en pijama. Eventualmente tuve que empezar a hacer una rutina más saludable.

Pero pasaban las semanas.

Los fines de semana han sido los peores.

Por cuestiones de trabajo, proyectos personales e idioteces personales la cosa se ha extendido a más de un año. Llevo más de un año viviendo sola.

Soy la mujer casada que vive sola.

La mujer que se casó en secreto, que en realidad no tuvo una boda, pero … en realidad no quiere una boda.

¡UFF! ¿acaso eso significa que terminamos o que estamos separados? pues resulta que no.

pero sí se ha abierto una caja de Pandora, de revisión de expectativas, metas, autodescubrimiento, dark secrets, dark sides, de todo, de cuestionarnos quienes somos, qué queremos y con qué proposito hacemos las cosas, preguntar mil veces ¿por qué? ¿realmente queríamos lo que estabamos haciendo?

And I don’t like that shit about purpose.

Muy dentro de mi adolescente ser la respuesta es “no hay proposito de nada”, “lo único que te queda es hacer lo que quieras con tu vida, ser feliz maybe”, and that shit is hard.

Viví 15 años invirtiendo en una ilusión de “casarme”, tener una familia y simplificar mi vida hacia cosas domésticas, básicamente porque le temo a mi propia cabeza. Soy ambiciosa, competitiva, curiosa, arrogante y absurda, pero sobre todo, introspectiva-depresiva; si no mantengo mi cabeza ocupada en aprender, tengo que distraerme en pensamientos muy sencillos, infantiles, como casarme. Resulta que ante la “oferta” de tener una vida sencilla y bonita, me agalliné y según mi egoista ser, “me gusta el dinero, la libertad y demás, hacer mi carrera, etc, etc.”

Y a él le gusta alegarme que eso de perseguir el trabajo solo porque sí es una meta vacía y la la lá.

Pero cuando a uno le destruyen sus planes y expectativas (o se autodestruye) -tanto personales como sociales- se abre la puerta a una gran cantidad de posibilidades, hay una libertad un poquito más auténtica.

En mis momentos de lucidez, soy una máquina indetenible. He crecido, aprendido, dominado muchas cosas en este año de soledad. Empecé a hacer ejercicio por voluntad propia, no sólo por vanidad, si no por una fuerza interna prácticamente de superviviencia. Correr me ha ayudado mucho a enfocar mis pesamientos autodestructivos a deshacerme las piernas sprinteando a tope, con música igual de corta-venas. Correr me ayuda a luchar contra el insomnio y ser más saludable y rendir más en mi trabajo, me desestresa. Everything comes full circle.

Finalmente hice mi GMAT, subi de nivel en japonés y ya puedo leer muy bien hiragana y katakana con combinaciones, un poco de gramática y kanjis, empecé a aprender ruso también, volví a dibujar, me saqué las muelas del juicio – hice cosas que estaban “atoradas” desde AÑOS. Suena increíble.

Pero, al menos 1 vez a la semana, I hit rock bottom.

Mis expectativas no existen ya, nada importa, no hay propósito. Se me salen las lágrimas o me quedo estática, como adolescente mal-plan.

Hago todo eso para distraerme.

Hago el esfuerzo de ocuparme en algo más, por que el fondo de mis pensamientos está turbio.

¿Hay reparación? ¿cómo reparas las expectativas? ¿cómo generas expectativas? ¿cómo es que das un paso cada día tan si quiera para lograr algo positivo? ¿como es que la gente se levanta todos los días y camina para ir a un trabajo a ignorar esos pensamientos? ¿por qué me interesa que se reparen? ¿para qué? ¿realmente quiero perseguir algo? ¿perseguir las expectativas que tenía? (no, las bodas no sirven para nada, no quiero una boda) y hasta ¿cómo es que los niños pequeños no se quedan inmóviles si no saben ni de propósito ni nada? (no saber nada, rely on others y no tener problemas en la vida ayuda, supongo).

La opción esta ahí, disfrutar Europa, vivir una vida linda y tranquila, dejarse distraer por la vida diferente de allá ¿a que se aferra uno? la esclavitud de mi pensamiento de “casarme” solo la pase a “quiero realizarme profesionalmente”, pero es lo mismo. Incluso realizarme profesionalmente tiene poco que ver con mudarse a Europa, eso se puede hacer aquí o allá, pero al final tengo barreras psicologicas haciendo de las suyas. Mi mente osiosa en vez de moverme se pone a buscar razones para quedarse. Hay alguna expectativa ahí o algo que no encaja (ejeeem, ¿realmente amas? ¿qué significa? ya pasaste por todo). Al final nada importa. Si nada importa ¿para qué muevo un dedo? – si no muevo un dedo ¿para que me molesto en gastar el oxigeno de los demás?

Además, hay gente en el mundo sufriendo hambres y desgracias diariamente. Uno sufre en su vaso de agua.

¿Pero sufro? HET!

La depresión te deja NUMB.

Dentro de este drama, el otro día me tope en la tv abierta The tales of princess Kaguya de Studio Ghibli – la pelicula el 90% del tiempo se me hizo cursi, absurda y sobreestimada en cuanto a su estilo de dibujo “rústico”/artesanal… y el final es todavía más absurdo.

Estaba enojada con esa pelicula.

Busqué en Internet las interpretaciones de otros. Me molestaron todavía más.

Pero llegaron en el momento indicado.

El final de esa pelicula, según random people on internet, te muestran “la nada”, the nothingness.

SPOILER AHEAD

La protagonista no se muere, en cambio, “el cielo la reclama, su castigo termina y la regresa a los cielos – con el efecto de que no recordará nada de lo que vivió”. La nada.

No es ni siquiera una nada, nada. Es una “nada” donde en realidad todavía puede pensar y hacer cosas, pero ya no siente sufrimiento, ni otras emociones humanas. La protagonista voltea a ver a los que fueron sus padres y ya no “siente nada, no recuerda nada” y se va caminando al infinito, realmente sin un final triste para ella. La pelicula termina abruptamente con una canción “feliz”.

SHIT HITS HARD.

Total que se hizo mi pelicula favorita de Animuuu.

“Solo disfruta/vive/se consciente de lo que tienes ahora, bueno o malo, gris, lo que sea”.

Y en mi caso,

Tengo mi soledad.

So I will keep enjoying it, with tears, emptyness and shit.

Au revoir.

 

Posteado por: d3n1553 | septiembre 5, 2018

Un año intenso

2018 será recordado por mi yo del futuro como el año más viajero/vago de la historia. No he dejado de viajar desde que empezó el año. De hecho, apenas el día 2 de enero estaba subiendo mis cosas a un carro para hecer un super road-trip por media república mexicana, recorriendo los estados de Hidalgo, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, Puebla, Estado de México y regresando a la Ciudad de México.

Tuve varias visitas de familiares y amigos en la primera mitad, pero en abril volví a hacer otro viaje épico por Taxco, Ixtapa, Colima, Puerto Vallarta, Mascota (Jalisco), Tangamandapio, San Miguel de Allende y regresando nuevamente a la Ciudad de México.

¿Ya te cansaste de leer?

En junio, por cuestiones familiares, tuve que realizar un viaje hasta Moscow, Rusia, pasando por Phoenix (Arizona), Chicago y Londres. El regreso fue doblemente maratónico debido a que me robaron la cartera en un mercado de Moscow. No tenía vuelo de regreso comprado, pues planeaba comprarlo esa misma noche, ya que estuviera más tranquila. Suelo hacer eso por el miedo de perder vuelos, además de ayudarme a administrar los gastos. Mi salida de Rusia ya estaba reservada por autobús hacia Estonia, pero se supone que la visita al país vecino iba a ser muy, muy breve.

Terminé visitando más países de lo esperado por tenerme que regresar de Tallinn, Estonia en autobús hasta París, Francia y luego hacia Amsterdam para poder tomar un vuelo trasatlántico barato. No había dinero para pagar vuelos, así que tuve que hacer escala en Nueva York, Washington, Richmond, Jacksonville (Florida) y Orlando para poder regresar a la Ciudad de México. Tuve que hacer uso de cada centavo, punto, cortesía y favor a mi alcance.

Nunca en mi vida habia viajado tanto.

Estoy cansada como nunca.

Pasé ambres, fríos, calores, alegría, angustias, estrés y muchas cosas más…

Tengo pendientes acumulados como nunca, cuentas por pagar e incluso multas por falta de verificación vehicular…

Mi departamento tiene fugas, mis maletas nuevas están ya desgarradas y un par de pequeñisimas desgracias de la vida diaria, acumuladas.

Las cosas que me pasaron en estos viajes me han ilustrado enormemente. Tengo muchas emociones a flor de piel, inspiración para tirar para arriba, pero también mucha ansiedad de trabajar y CREAR. Tengo gente pisando mis talones para que me apure a entregar un montón de cosas.

Me es muy fácil caer en ansiedad, por lo que esas presiones han hecho que realmente no disfrute esos viajes al 100%, sin embargo, las lecciones y el conocimiento están ahí, no puedo cambiarlos y son buenos. Fue una situación con varios sabores de emociones. Odié no tener dinero en Paris para comprar los bellos vestidos que veía, pero vi tantos lugares y tanta gente que toda frivolidad quedó enterrada en otros deleites.

Este viaje me hizo cuestionar todo, todo.

He manejado mis 21-26 años de una manera completamente aspiracional…es decir, esos zapatos, bolsa y vestido de diseñador, más esos maquillajes y manicures, esa rutina de comprar Starbucks e ir al cine, aspirar a un endredón más bonito, más fino, a una cafetera de lujo, un mejor puesto en el trabajo, una gran casa con alberca, un carro más lindo… son como deseos de otra persona. No siento que merezco nada de eso, o que necesite algo de eso.

Después de sobrevivir con unos pocos euros, me es difícil disfrutar de la misma manera el comprarme algun vestido, algun gadget.

“¿Para qué?”

No solo por el hecho de que probé un estilo de vida diferente. No significa que me voy a hacer hippie “nómada”. Sólo vi un montón de gente sufriendo las mismas carencias, ahí, en el primerisimo mundo de Europa, ¿qué derecho tengo yo, de gastarme el dinero en una cafetera de lujo, cuando la gente no tiene ni lo mínimo aún en los paises más ricos del mundo?

Soy una pequeña tercermundista, pretendiendo ser una mujer “bien”, ¿de qué privilegio gozo?, ¿de qué me sirve?

No significa que vaya a cambiar mi modo de vida. Simplemente es mi introspección, mi nueva forma de ver/entender el mundo y usarlo para mejorar mi carrera (marketing).

En fin:

Alegría, estrés, estrés, estrés, tristeza, tranquilidad, alegría, melancolía, desesperación, alivio, estrés, estrés, ansiedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Posteado por: d3n1553 | mayo 5, 2018

Protegido: Expectativas vs Realidad

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Posteado por: d3n1553 | noviembre 25, 2017

“Solo quiero eso y ya”

Soy una malcriada.

La verdad pocas veces en la vida he sufrido por no cubrir mis necesidades básicas. No soy el ejemplo de persona que sufrió para conseguir todo lo que tiene. He disfrutado de un sin fin de cosas que han sido regalos y oportunidades fáciles + un poco de suerte. Parece una receta para una persona completamente perezosa, sin embargo, quién sabe por qué, tengo una pasión interna por crear cosas, historias y dibujar. Es de las cosas que verdaderamente me caracterizan y no puedo decir que fue un gusto que me robé de alguien más. Simplemente amo dibujar e inventar historias. Quizás las miles de horas que he pasado frente a la tele en mi infancia tengan algo que ver.

Juntamos ambas cualidades y lo que resulta es una persona que se pone muchas excusas -procrastina- en exceso con excusas materiales.

Es decir, mis excusas por años de no producir más dibujos o más arte es “no tengo las herramientas necesarias” o “no me siento cómoda”.

Justo en este momento estoy pensando en 3 excusas:

  • Pierdo mucho tiempo lavando mi ropa. Necesito una lavadora. Con más tiempo, podría dibujar más.
  • No me siento cómoda dibujando en mi Wacom Intous Pro, quiero una Cintiq. Simplemente no se siente bien dibujar así.
  • No tengo un monitor de 27 pulgadas, no me puedo concentrar bien. Yo trabajaba con un monitor de 27″ y ahora solo tengo una laptop. Así no se puede.

Se que suena bastante ridículo…será por que lo es.

Pero asi de absurdos somos los humanos…y ni modo, así de absurda soy.

Asi que esas son mis prioridades idiotas en este momento.

No quiero un iPhone X, no quiero más ropa y zapatos (thou, it would be nice), no quiero más viajes. “Quiero concentrarme en crear cosas”.

¿Será que una vez que obtenga todas estas cosas, produciré más arte… o me inventaré más excusas? I would like to know 🙂

Dirán los pesimistas, que no, que es un circulo vicioso y nunca me curaré de crear excusas absurdas.

Dirán mis yos internas, que sí, que será suficiente al menos por un rato prolongado.

Let’s see what happens!

Au revoir.

 

Posteado por: d3n1553 | noviembre 25, 2017

Tranquilidad

Hello again!

Para variar, esto no es un post de esos depresivos e indirectosos-directosos y semi-dramáticos que escribía a modo de terapia chafa. Hoy solo escribo por darle un poco de seguimiento al blog, ya que tenía bastante tiempo sin escribir.

A diferencia de otras temporadas donde me abrumaba el estrés y la depresión, puedo decir con mucha tranquilidad que me encuentro mejor, mucho mejor.

Hace más de un mes reuncié a mi trabjo que había tenido por más de dos años. Era un puesto donde había logrado muchas cosas, pero no había logrado que me dieran un aumento, por lo que le dije a mi entonces jefe “hasta aquí, me voy… y no solo eso, me mudo, pero quiero que sepas que no estoy renunciando por que me mudo de la ciudad, si no porque ya no quiero estar en esta empresa, espero que lo entiendas así y no de otra forma. Me voy por que no tengo razones para quedarme a trabajar aquí, no es un ambiente favorable, no es un sueldo conveniente, no he recibido ningún incentivo, así que no le veo caso a quedarme más tiempo aquí”. En el fondo de mi cabeza solo quería deshacerme de ese trabajo. Eventualmente me preguntaron que quería para quedarme, pero yo sólo quería salirme de ahí. Habían acabado con mi paciencia.

El caso es que esa dichosa mudanza no va hacerse si no hasta dentro de unos 8 meses. Dije una mentirilla blanca. Semi-blanca. En lo que firmaba mi renuncia, estaba por firmar la propuesta económica con otra empresa, un corporativo internacional que me puso una muy buena oferta para trabajar igualmente en la Ciudad de México.

Llevo unas tres semanas en esta nueva empresa, pero justamente en mi segundo día de trabajo, sucedió el dichoso terremoto de 7.1 grados richter en la Ciudad de México, donde colapsaron más de 30 edificios. La empresa, siendo un corporativo internacional dedicado a la seguridad industrial, pues se puso manos a la obra a mejorar muchos aspectos de seguridad en el edificio, mientras que se pausaron algunas actividades regulares, entre ellas, las de mi entrenamiento de inicio. Estas primeras semanas en la empresa han sido algo lentas, pero convenientemente tranquilas para mi.

Sin embargo, no quiero hablar mucho de mi trabajo y mis nuevas actividades… si no que, quiero reconocer esta etapa de mi vida en la que he encontrado tanta tranquilidad.

Después de renunciar utilicé mi finiquito para viajar al otro lado del mundo. Nunca había viajado a Europa, fue mi primer viaje trasatlantico, por lo que estaba muy nerviosa. Mi vuelo salió de Chicago, hizo escala en Londres, Finlandia y finalmente llegue a Estonia. Not your typical Eurotrip. Fue una experiencia que tuve que vivir sola. He aprendido mucho de eso.

Con tanto tiempo para experimentar la vida en solitario, pues he hecho las paces con mis pensamientos más angustantes: deudas, trabjao, casarse, la salud de tus seres queridos, aspiraciones, la vida, la muerte, etc.

Todo eso, todo, lo he pensado durante este mes. A pesar de vivir cosas que cualquiera estaría emocionadisimo de vivir al viajar a Europa, yo me la pasé divagando en mis pensamientos. Eso sonaría deprimente para muchos, pero la verdad es que creo que cualquier ser humano debería de vivir un tiempo solo, para tener oportunidad de entenderse a uno mismo. Preguntarte que te gusta, que te parece bien, que cosas estás viviendo con las que no estás de acuerdo, que pasaría si te mueres mañana, o dentro de un mes o dentro de 70 años más. O sea, dejar de vivir en la inercia de la vida y reconocer que cosas puedes cambiar y blah blah.

Antes vivía con mucha ansiedad, no veía la salida al final del camino. Estaba endeudada y no había forma de no pensar en ello. Dormía estresada, comía estresada, estaba con mi familia mientras pensaba en como carajos iba a pagar toda mi deuda. A primera vista no parecía tan mal, solo parecía una “godin” más que salía al cine, hacía el super, viajaba de vez en cuando y regresaba cada lunes a trabajar. Cada semana con más estrés.

Y no, no he liquidado mi deuda. Mi problema no está resuelto.

Pero al menos ya no soy prisionera de la ansiedad.

Se que tengo salud, se que estoy joven y se que afortunadamente soy un elemnto que esta bajo demanda en la economía actual…es decir, se que tendré trabajo durante un rato más, mientras tanto se que lo único que tengo que hacer es controlar mis emociones y dejar de gastar en pendejadas. No es que haya encontrado la solución mágica, simplemente me siento mejor. Me liberé del trabajo que ya me pesaba y viajé para distraerme un poco. Eso ayudó bastante.

Mi novio se fue a vivir a otro país y la mayoría de mis amigos están en otras ciudades, mi familia sigue lejos, por lo que mi vida se ha vuelto muy simple. Mi nuevo puesto me permite trabjar desde casa algunos días, por lo que mis gastos que se derivaban de estrés se han reducido bastante. Estoy disfrutando mucho esta simpleza.

No tengo mucho en que gastar. No tengo que invertir en ropa cara para aprentar un mayor estatus, no tengo que gastar en bares, no tengo que gastar en entretenimiento de fin de semana. Solo tengo que pagar la renta, el Internet y un poco de comida. Mi entretenimiento es Netflix prestado, Youtube y salir a caminar. A muchos les parecerá triste, pero después de haber tenido tantas cosas y tantas opciones (viví bastante bien durante algunos años, viajando cada fin de semana y comprando un montón de cosas que siempre quise), pues vivir la vida de forma sencilla suena más satisfactorio de lo que cualquiera se podría imaginar. La gracia de todo esto es no tener hijos ni mascotas que tenga que alimentar, solo tengo que hacerme responsable de mi propia supervivencia.

Esta simpleza y esta etapa de mi vida me permite re-enfocarme en lo que de verdad quiero, pero estando conciente de mi existencia, de lo bueno o malo que puede pasar. Mis mayores preocupaciones ya no son pagar deudas, si no, poder disfrutar los días que le quedan a mi existencia, de la vida que le queda a mis seres queridos. Tanto mis papás como mis suegros pues ya están pasados de los 60 años, ya tienen algunos problemas de salud, y creo que la mayor de mis preocupaciones es mejorar su vida el tiempo que pueda, pero entendiendo las limitantes de eso.

Tengo algunos proyectos a mediano plazo y eso es mi enfoque principal. Ya lo de largo plazo quien sabe como suceda, no estoy casada con ningun resultado en particular… dinero, carrera, familia, lo que sea.

Había algunas veces que había pensado en todo esto, pero regularmente ya estaba deprimida y simplemente veía todo gris y ya. Hoy no estoy deprimida ni ansiosa, por lo que puedo pensar de forma más objetiva.

Pero bueno.

Creo que le post resultó un poco más “profundo” de lo que pretendía…

El caso es que ya me alejé bastante de la adolescencia y estoy haciendo las paces con mi adultez. A mis 26 años parece que ya era hora ;).

Au revoir.

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